Una buena sesión no nace por casualidad. Se construye con intención.
Muchas veces me preguntan: "María José, ¿por dónde empiezas cuando preparas una sesión?"
Yo no empiezo buscando ejercicios. Empiezo preguntándome qué necesita mi equipo, qué quiero entrenar y qué quiero que mis jugadores sean capaces de reconocer cuando termine la sesión.
1. Cómo construir una sesión
Como entrenadora, necesito saber adónde quiero llegar antes de decidir cómo voy a empezar.
Una sesión no debería ser una suma de ejercicios que me gustan. Tiene que existir un hilo conductor entre lo que quiero entrenar, las tareas que propongo y lo que finalmente observo.
Empiezo por la necesidad del equipo. Después defino el principio o comportamiento que quiero mejorar. A partir de ahí construyo situaciones que permitan adquirirlo, desarrollarlo e integrarlo.
ADQUISICIÓN Presento el problema con dificultad controlada.
DESARROLLO Aumento oposición, alternativas o complejidad.
INTEGRACIÓN Busco el principio en un contexto más próximo al partido.
Tienes tres tareas excelentes, pero cada una trabaja un contenido distinto. ¿Es necesariamente una buena sesión?
NO CORRECTA. Una buena tarea aislada no garantiza una buena sesión.
CORRECTA. La sesión necesita una intención que conecte sus diferentes partes.
NO CORRECTA. La intensidad no sustituye la intención formativa.
María José Alcántara: "No colecciono ejercicios para llenar una sesión. Construyo situaciones para desarrollar una idea."
2. Cómo elegir objetivos
He aprendido como entrenadora que querer entrenarlo todo significa muchas veces no entrenar nada con suficiente profundidad.
Un objetivo debe ser concreto y observable. "Trabajar posesión" es demasiado amplio. "Fijar al rival para encontrar al hombre libre" ya me permite diseñar, observar y corregir.
CONCRETO. Qué comportamiento quiero mejorar.
OBSERVABLE. Debo poder reconocer si aparece.
RELACIONADO CON EL JUEGO. Responde a una necesidad real.
ASUMIBLE. Evito demasiados objetivos principales.
¿Cuál es el objetivo más observable?
NO CORRECTA. Es demasiado amplio.
CORRECTA. Describe un comportamiento que puedo provocar y observar.
NO CORRECTA. Posesión es un contenido general, no necesariamente el aprendizaje buscado.
María José Alcántara: "Cuando el objetivo está claro, diseñar la sesión se vuelve mucho más sencillo."
3. Organización del tiempo
Muchas veces me preguntan: "María José, ¿cuánto tiempo dejas cada tarea?"
Mi respuesta no es siempre un número. Planifico tiempos, pero también observo qué está ocurriendo.
Quiero distinguir tiempo disponible de tiempo útil de aprendizaje. Reduzco explicaciones largas, preparo material, evito transiciones eternas y doy tiempo para que aparezcan errores y reajustes.
No cambiar justo cuando empieza a funcionar.
No alargar una tarea que perdió su intención.
Dar continuidad suficiente.
Ajustar el tiempo a la respuesta del equipo.
Habías previsto 15 minutos y en el minuto 10 empieza a aparecer claramente el aprendizaje. ¿Qué haces?
NO CORRECTA. La planificación orienta, pero puedo reajustarla.
CORRECTA. Si el objetivo está apareciendo, puede tener sentido mantener o progresar la situación.
NO CORRECTA. Una aparición no significa consolidación.
María José Alcántara: "Planifico el tiempo antes de entrenar, pero durante la sesión también escucho lo que el juego me está diciendo."
4. Secuenciación de contenidos
Para mí, el orden de las tareas no es un detalle.
Cada situación debería preparar algo que el jugador necesitará después.
Si aumento complejidad demasiado pronto puedo ocultar el aprendizaje. Si nunca la aumento, puedo conseguir que el jugador domine una tarea sin transferirla al juego.
RECONOCER Facilito que aparezca el principio.
RELACIONAR Introduzco nuevas referencias y decisiones.
ADAPTAR Debe encontrar la idea en un contexto más abierto.
¿Cuándo tiene sentido aumentar la complejidad?
NO CORRECTA. El reloj no es el único criterio.
CORRECTA. Podemos introducir una nueva dificultad cuando la actual ya permite respuestas estables.
NO CORRECTA. Añadir complejidad sobre una comprensión inexistente aumenta el ruido.
María José Alcántara: "No complico una tarea para que parezca mejor. La complico cuando el jugador está preparado para resolver un problema mayor."
5. Diseño de tareas
Una de las partes más creativas de mi trabajo como entrenadora es diseñar un entorno donde aparezca el comportamiento que quiero enseñar.
No empiezo por colocar conos. Primero defino el problema. Después utilizo jugadores, espacio, orientación, reglas, oposición y puntuación para provocar decisiones.
JUGADORES. Igualdad o superioridad cambian decisiones.
ESPACIO. Modifica tiempo, presión y distancias.
ORIENTACIÓN. Da dirección a la acción.
REGLAS. Deben provocar, no secuestrar la decisión.
PUNTUACIÓN. Puede reforzar comportamientos.
OPOSICIÓN. Aporta información real.
Quieres provocar cambios de orientación, pero el espacio es tan estrecho que no existe una zona alejada que liberar. ¿Qué revisas primero?
CORRECTA. La propia tarea puede estar impidiendo el comportamiento.
NO CORRECTA. Más reglas no solucionan un diseño incoherente.
NO CORRECTA. Antes debo comprobar si el entorno facilita la decisión.
María José Alcántara: "Antes de decir que el jugador no entiende, reviso si mi tarea le está haciendo la pregunta correcta."
6. Planificación semanal
Una sesión nunca vive completamente sola.
Como entrenadora miro la semana: de dónde venimos, qué ocurrió en el último partido, qué necesita el equipo, cuándo competimos y qué quiero priorizar.
SESIÓN 1 Adquisición o recuperación de referencias.
SESIÓN 2 Desarrollo: más relaciones, oposición y exigencia decisional.
SESIÓN 3 Integración: acercar el contenido al contexto competitivo.
EJEMPLO
Si detecto dificultades para progresar ante bloque medio, puedo orientar la semana a reconocer dónde atraer, cómo generar hombre libre, qué relaciones necesito entre jugadores y cómo llevar después esas soluciones a una situación más abierta.
El primer día descubres que el problema real del equipo es distinto al que habías previsto. ¿Puedes modificar la semana?
NO CORRECTA. La planificación es una guía, no una cárcel.
CORRECTA. La información del entrenamiento debe modificar decisiones posteriores.
NO CORRECTA. A veces basta con ajustar objetivo, regla, progresión o intervención.
Muchas veces me preguntan: "María José, ¿qué hace que una sesión sea buena?"
Para mí no es que todo salga como estaba escrito. Es que al terminar pueda explicar qué quería enseñar, qué ocurrió realmente y qué he aprendido yo también sobre mi equipo.
María José Alcántara: "Diseñar una sesión es anticipar. Dirigirla es observar. Y ser entrenadora también es saber cambiar aquello que habías anticipado."