CAPÍTULO 5

EL ERROR DE DEJAR PENSAR AL JUGADOR 

🟤 Área

Observar y corregir

📚 Serie

Errores habituales del entrenador 

Hay una pregunta que todos los entrenadores deberíamos hacernos de vez en cuando:

¿Estoy formando jugadores que piensan o jugadores que obedecen?

Muchas veces creemos que enseñar consiste en dar respuestas. Explicamos cada movimiento, corregimos cada error y anticipamos cada decisión. Lo hacemos porque queremos ayudar. Porque pensamos que así aprenderán más rápido.

Pero el aprendizaje no funciona así.

Un jugador aprende de verdad cuando observa, interpreta lo que sucede, toma una decisión y asume las consecuencias de esa decisión. Ese proceso, aunque incluya errores, es el que hace crecer al futbolista.

Cuando el entrenador responde antes de que el jugador tenga tiempo de pensar, le está robando la parte más importante del aprendizaje.

Pensar también se entrena.

Se entrena dejando que aparezcan dudas. Se entrena permitiendo que el jugador busque soluciones. Se entrena aceptando que, a veces, elegirá mal.

Y no pasa nada.

Porque cada decisión equivocada, bien analizada, vale mucho más que una decisión correcta dictada desde el banquillo.

Nuestro objetivo no es formar jugadores dependientes de nuestra voz. Nuestro objetivo es formar futbolistas capaces de interpretar el juego cuando nosotros ya no podamos intervenir.

El día del partido habrá momentos en los que nadie podrá ayudarles. Ni tú. Ni sus compañeros. Ni sus padres.

Solo tendrán una herramienta.

Su capacidad para pensar.

Y esa capacidad no aparece por arte de magia.

Se entrena todos los días.

Cada vez que permites que un jugador encuentre la respuesta por sí mismo, estás construyendo un futbolista más inteligente.

Porque entrenar no consiste en decir siempre qué hacer.

Consiste en conseguir que, algún día, ya no te necesiten para decidir.

 

Reflexión final

El mejor entrenador no es el que da más respuestas. Es el que consigue que sus jugadores aprendan a hacerse las preguntas correctas.