¿QUÉ SON LOS CONCEPTOS TÁCTICOS?

En el fútbol escuchamos constantemente palabras como amplitud, profundidad, tercer hombre, juego interior o presión tras pérdida. Las repetimos una y otra vez. Las escuchamos en entrenamientos, partidos, cursos y redes sociales.

El problema es que muchas veces utilizamos esos términos sin detenernos a pensar qué significan realmente.

Entender un concepto táctico no consiste en aprender una definición de memoria. Consiste en saber reconocerlo cuando aparece en el campo y comprender para qué sirve.

Porque el fútbol no son dibujos en una pizarra.

El fútbol son situaciones que aparecen y desaparecen en cuestión de segundos.

Por eso nace este espacio.

Aquí encontrarás explicaciones sencillas, ejemplos reales y situaciones de juego para entender esos conceptos que dan sentido a todo lo que ocurre dentro del campo.

Porque cuanto mejor entiendas el juego, mejores decisiones podrás tomar.

Y al final, de eso trata el fútbol.

De entender para decidir mejor.

⚽ Amplitud

⚽ Profundidad

⚽ Juego interior

 

⚽ Fijar y liberar

⚽ Tercer hombre

⚽ Presión tras pérdida

⚽ Coberturas

⚽ Ayudas permanentes

 

⚽ Superioridades numéricas

 

⚽ Temporización

AMPLITUD

Si has entrenado alguna vez, seguro que has escuchado esta frase:

"¡Abrimos el campo!"

La pregunta es... ¿abrirlo para qué?

Porque la amplitud no consiste en pegar a un jugador a la línea de banda y dejarlo allí toda la jugada.

La amplitud sirve para crear espacios.

Nada más.

Y nada menos.

Cuando atacamos, el rival intenta cerrar espacios. Intenta juntarse. Intenta que todo ocurra por dentro para defender mejor.

Si nosotros conseguimos ocupar bien todo el ancho del campo, obligamos al rival a estirarse. A separarse. A cubrir más metros.

Y cuando eso ocurre empiezan a aparecer huecos.

Huecos para conducir.

Huecos para recibir.

Huecos para progresar.

Por eso muchas veces el jugador que da amplitud ni siquiera toca el balón. Su trabajo no siempre consiste en recibir. Muchas veces consiste en abrir un espacio para que lo aproveche otro compañero.

Y eso también es jugar bien.

Un error muy habitual es pensar que amplitud significa quedarse quieto en la banda.

No.

La amplitud es una herramienta.

Hay momentos para ocuparla y momentos para abandonarla.

Hay veces que el extremo abre el campo.

Y hay veces que es el lateral quien ocupa ese espacio porque el extremo se ha movido hacia dentro.

Lo importante no es quién lo haga.

Lo importante es que alguien obligue al rival a defender todo el ancho del campo.

Porque cuanto más ancho se haga el rival, más espacio aparecerá por dentro.

Y ahí es donde suele empezar el fútbol de verdad.

¿Cómo la reconoces en un partido?

Muy fácil.

Mira al jugador más alejado del balón.

Si está ocupando bien el espacio exterior, probablemente su equipo esté generando amplitud.

Error frecuente

Pensar que amplitud significa recibir abierto.

No.

Amplitud significa crear espacio.

A veces recibirás.

Y otras veces estarás ayudando a que reciba otro.

Qué debes observar

  • Si el equipo ocupa todo el ancho del campo.
  • Si los extremos se meten demasiado pronto por dentro.
  • Si los laterales ofrecen una opción exterior.
  • Si el rival se ve obligado a abrirse.

RECUERDA

Para encontrar espacios dentro del juego, primero debes hacer que el rival se abra por fuera. 

PROFUNDIDAD

Hay una cosa que a las defensas les fastidia muchísimo, estar mirando el balón y, al mismo tiempo, preocuparse por lo que tienen detrás. Ahí empieza la profundidad.

Muchas veces pensamos que la profundidad es correr mucho. Y no. Si fuera por correr, algunos atletas serían los mejores delanteros del mundo. La profundidad aparece cuando obligas al rival a estar pendiente de su espalda. Cuando un delantero amenaza con romper. Cuando un extremo arranca en el momento justo. Cuando un interior aparece donde nadie le esperaba.

 

Y aquí hay algo importante. No hace falta que el balón llegue. De verdad. No hace falta. Hay desmarques que valen muchísimo aunque no acaben en pase. Porque en cuanto alguien amenaza la espalda de una defensa, algo cambia. El central ya no está tan tranquilo. Ya no puede mirar solo al balón. Tiene que girarse, correr, decidir. Y cuando un defensa empieza a dudar, suelen aparecer espacios por otro sitio.

Por eso a veces escucho eso de: "Es que no le han pasado el balón". Bueno, ya. ¿Y quién ha abierto el espacio para que recibiera el compañero? Porque muchas veces el jugador más importante de una jugada ni siquiera toca la pelota. Simplemente se mueve en el momento adecuado y obliga al rival a cambiar su posición.

Hay equipos que juegan muy bien por delante de la defensa rival. Tocan, combinan, cambian el balón de lado a lado y todo parece muy bonito. Pero nadie amenaza. Nadie rompe. Nadie obliga a correr hacia atrás. Y llega un momento en que el rival se siente cómodo porque sabe que todo está ocurriendo delante de él.

La profundidad cambia eso. La profundidad obliga a la defensa a mirar hacia su propia portería. Y cuando consigues eso, empiezan a aparecer huecos. Huecos para recibir, para conducir, para filtrar un pase o para llegar al área.

Al final, la profundidad no consiste en correr sin sentido. Consiste en hacerle sentir al rival que si se despista un segundo, alguien va a aparecer a su espalda.

NO LO OLVIDES 

Si nadie amenaza la espalda, el rival acaba defendiendo demasiado cómodo.