Puesta en marcha general del organismo.
Carrera continua
- Trote suave y continuo alrededor del área o campo.
- Duración: 2 minutos.
Movilidad y estiramientos para preparar las articulaciones.
Movilidad + estiramientos
- Movilidad articular: 2 minutos.
- Tobillos, rodillas, cadera y hombros.
- Estiramientos: 3 minutos.
Ejercicio 1 · Rondo táctico 3+1 vs 1
- Espacio de juego dividido en dos zonas.
- Objetivo: acumular 3-4 pases y cambiar de zona.
- El defensor se desplaza a la zona donde está el balón.
- Solo puede recuperar mediante interceptación.
Ejercicio 2 · Rondo táctico 1+4 vs 2+2+1
- 4 atacantes mantienen la posesión en campo contrario.
- Objetivo: movilizar y finalizar en miniporterías.
- Los defensores intentan recuperar y finalizar en situación 2 vs 1.
- Provocación: máximo 8 pases antes de buscar finalización.
- Tras gol, cambio de roles.
Espacio reducido 5 vs 4+1
- Campo dividido en 4 zonas.
- Objetivo: progresar y finalizar.
- 1 jugador ofensivo por zona + 1 comodín.
- Los defensores tienen 1 jugador por zona + 1 jugador protegiendo la línea de fondo.
- Máximo 3 pases en la misma zona.
- Reinicia el central del equipo correspondiente después de cada interrupción.
Una repetición de cada situación a máxima velocidad e intensidad de partido.
Cómo entrenar a futbolistas de 14–15 años
Interpretar, competir y asumir responsabilidades. Una etapa en la que el jugador debe comprender el juego, adaptarse a diferentes contextos y tomar decisiones que mejoren al equipo.
Metodología en niños de 14 y 15 años
En esta etapa el jugador deja de ser un simple ejecutor para convertirse en un verdadero intérprete del juego. La técnica ya no es suficiente. Ahora debe comprender el porqué de cada decisión, competir con personalidad y asumir responsabilidades dentro del equipo.
Quiero futbolistas capaces de interpretar el partido, adaptarse a diferentes contextos y tomar decisiones que mejoren el rendimiento colectivo.
Mi objetivo no es formar jugadores que solo jueguen bien. Mi objetivo es formar jugadores que entiendan el juego, compitan con inteligencia y sean capaces de hacer mejores a sus compañeros.
¿Qué busco?
- Que interpreten el juego antes de actuar.
- Que comprendan el modelo de juego del equipo.
- Que asuman responsabilidades dentro del colectivo.
- Que aprendan a competir bajo presión.
- Que desarrollen liderazgo, compromiso y autonomía.
- Que entiendan que el talento solo tiene valor cuando se pone al servicio del equipo.
En ataque
Busco jugadores capaces de identificar dónde está la ventaja antes de que aparezca.
Que comprendan cuándo acelerar el juego, cuándo conservar la posesión, cuándo fijar rivales, cuándo atraer para liberar espacios y cuándo romper líneas.
Quiero un fútbol dinámico, inteligente y siempre con intención.
En defensa
Quiero un equipo que defienda como una unidad. Jugadores que entiendan las coberturas, las ayudas permanentes, las vigilancias, las permutas y las basculaciones.
Que sepan cuándo presionar alto, cuándo proteger el bloque y cómo gestionar cada momento del partido.
Defender también significa pensar.
En las transiciones
Las transiciones son uno de los momentos más importantes del fútbol moderno.
Quiero jugadores que reaccionen antes que el rival, anticipen la siguiente acción y comprendan que los primeros segundos tras perder o recuperar el balón suelen decidir la jugada.
¿Cómo lo entreno?
- Siempre desde situaciones reales de competición.
- Juegos reducidos.
- Juegos de posición.
- Superioridades e inferioridades.
- Partidos condicionados.
- Situaciones reales de juego.
- Resolución constante de problemas.
- Análisis colectivo e individual.
- Preguntas que desarrollen el pensamiento crítico.
Cada tarea debe tener un propósito táctico y cada entrenamiento debe acercar al jugador a la realidad de la competición.
Lo más importante
A estas edades la diferencia ya no la marca únicamente la técnica.
La verdadera diferencia está en comprender el juego, interpretar cada situación, competir con personalidad y tomar decisiones que beneficien siempre al equipo.
Porque un gran jugador no es solo quien juega bien. Es quien consigue que todo el equipo juegue mejor.
COMPETIR CON INTELIGENCIA.
HACER MEJORES A LOS DEMÁS.
TOMA EL MANDO
Lee cada situación, interpreta qué necesita el equipo y toma la mejor decisión.
MINUTO 72 · GANAMOS 2–1
El rival está presionando muy arriba. Nuestros centrales tienen balón y estamos empezando a perder demasiadas posesiones intentando salir corto.
MINUTO 18 · EMPATE 0–0
El rival juega muy cerrado por dentro y está dejando espacio continuamente en los costados.
MINUTO 54 · PERDEMOS 1–0
Perdemos el balón cerca del área rival. Tenemos varios compañeros cerca de la jugada y el rival todavía no ha conseguido organizarse.
MINUTO 63 · EMPATE 1–1
Recuperamos el balón en campo propio. El rival tiene muchos jugadores por delante del balón y aparece espacio para progresar.
MINUTO 80 · GANAMOS 1–0
Un rival ha sido expulsado. Jugamos con un futbolista más, pero empezamos a atacar demasiado deprisa y estamos perdiendo balones.
MINUTO 88 · EMPATE 2–2
El equipo está nervioso. Dos compañeros discuten después de una pérdida y dejamos de estar organizados durante varios segundos.
Así atacamos
con el 1-4-3-3
Cuando tenemos el balón, no vale correr sin más. El equipo ataca en 3 fases y cada jugador tiene un trabajo claro en cada una. Aquí te lo explicamos fácil.
El ataque tiene 3 fases
Van una detrás de otra, como subir una escalera hacia la portería rival.
La salida del balón
Empieza con el portero. El objetivo es sacar el balón jugado desde atrás sin perderlo, buscando superar la primera presión del rival. Nos colocamos en forma de 1-2-3.
Portero (1) · Centrales (4-5) · Laterales (2-3) abiertos · Pivote (6) en el medio
El que manda la primera jugada
Se mantiene en equilibrio con sus compañeros y ofrece un apoyo seguro por detrás. Si un lado está muy presionado, puede recibir para buscar otra zona con menos rivales.
Abren el campo dentro del área
Se separan para que el rival no pueda taparlos a los dos a la vez. Si el rival defiende adelantado, se abren más; si defiende más atrás, se acercan a la frontal del área.
Dan anchura por fuera
Se colocan abiertos, pegados a la banda, por delante de los centrales, listos para recibir un pase en diagonal si el rival aprieta por dentro.
El enlace del centro del campo
Se coloca entre los centrales para formar un triángulo y así siempre haya una línea de pase clara hacia delante.
Si el rival nos aprieta muy arriba y nos tapa el centro, no forzamos el pase por el medio: buscamos el pase en diagonal a un lateral o, si también está marcado, a un extremo.
Creamos el juego
El balón ya ha salido de atrás. Ahora toca progresar por el campo, encontrar huecos entre líneas rivales y preparar la llegada al área. Nos organizamos con más jugadores por delante del balón, tipo 3-2-3.
Atrás se queda el equilibrio (1-4-5) · Interiores (8-10) buscan huecos · Extremos y punta (11-7-9) dan amplitud y profundidad
Buscan jugar entre líneas
El pivote y los dos interiores forman un triángulo. Si hay superioridad numérica en el medio, buscan espacios libres entre los rivales para recibir de cara a portería.
Estiran al rival por fuera
Ocupan las bandas para abrir el campo al máximo. Según la presión, pueden pedir el balón hacia dentro o buscar el desmarque a la espalda del defensor.
Ocupa el hueco justo
Se mueve entre los centrales rivales, listo para recibir de cara o para romper a la espalda de la defensa si hay mucha presión y necesitamos salir directos.
Cuando un compañero se desmarca para recibir, deja un hueco libre. Ese hueco lo debe ocupar otro compañero (normalmente un lateral o un interior) para no perder el equilibrio del equipo.
Llegamos y rematamos
Estamos cerca del área rival. Toca decidir quién ataca la portería y quién se queda atrás por si perdemos el balón.
Los centrales y un pivote se quedan atrás (equilibrio) · El resto ataca el área para rematar
Cuidan el equilibrio
Los centrales no suben nunca al ataque: vigilan a los rivales más adelantados y el espacio por si el equipo pierde el balón y hay un contragolpe.
Rellenan el área
Un lateral y un interior se incorporan al ataque. Buscan el hueco que deja un compañero cuando este ataca hacia dentro o hacia la portería.
Dos zonas de remate
Cuando llega un centro, un jugador ataca el palo cercano y otro compañero llega en carrera al segundo palo o a la frontal del área para el rechace.
No todos atacan el área a la vez. Siempre hay que dejar a alguien atrás. Así, si perdemos el balón, el equipo no se queda descolocado.
Diccionario del entrenador
Palabras que vas a escuchar mucho en los entrenamientos.